Con
base en el modelo del aprendizaje a través de la experiencia
definido previamente, se diseñó un marco de metodología
para la enseñanza que pretende dar respuesta a la pregunta
de cómo queremos que los maestros enseñen y que
los estudiantes aprendan. El marco ayuda a ilustrar cómo
se conceptualiza el proceso de enseñanza en este programa,
y cómo esta concepción se expresa en las diferentes
secciones de un bloque (thematic unit) del programa.
El
proceso comienza con la exposición de los estudiantes a
un TEXTO oral o escrito, basado en el TEMA del bloque, y que contiene
las FUNCIONES del lenguaje estipuladas para ese bloque. Los indicadores
de los APRENDIZAJES ESPERADOS que corresponden a la interprtación
de los textos (ESCUCHAR/LEER) describen el trabajo con los textos,
esto es, lo que los estudiantes hacen con los textos. Esta
es una etapa de experiencia concreta con un texto.
A
partir del lenguaje contenido en el texto, el docente selecciona
las áreas en las que se centrará. Los aspectos de
la lengua sobre los que se reflexionará en cada bloque
están descritos en la sección REFLEXION SOBRE LA
LENGUA. Es importante mencionar que esta es una etapa para conducir
la observación reflexiva de la lengua, lo que significa
que los estudiantes mismos deben intentar captar el sentido de
cómo funciona la lengua. Al hacer esto, los estudiantes
avanzan hacia una etapa de conceptualización abstracta,
en la cual elaboran generalizaciones sobre la lengua. El maestro
debe buscar la manera de promover y guiar la reflexión,
y redirigirla cuando sea necesario.
La
siguiente parte del proceso consiste en hacer que los estudiantes
usen el lenguaje a través de tareas, que va de lo controlado
a lo libre. Algunos ejemplos de las producciones esperadas se
describen en la sección PRODUCCIONES MUESTRA. Los indicadores
de APRENDIZAJES ESPERADOS correspondientes a la producción
de textos (HABLAR/ESCRIBIR) describen lo que los estudiantes hacen
para crear textos. Esta es una etapa de experimentación
activa, donde los estudiantes deben tener la oportunidad de
probar sus hipótesis sobre el funcionamiento del lenguaje.
Dado
que los alumnos poseen un dominio limitado del lenguaje, pueden
experimentar ciertas dificultades en algún punto del proceso
de interpretación y producción de textos. Los indicadores
de la sección COMPETENCIA ESTRATEGICA describen estrategias
que los alumnos deberán desarrollar para compensar su falta
de lenguaje. Estas estrategias deberán avanzar gradualmente
de lo no verbal hacia lo verbal como resultado de un mejor conocimiento
del idioma.
El
marco de metodología para la enseñanza del inglés
en la educación básica no es una descripción
rígida del proceso de enseñanza. Es sólo
un punto a partir del cual los profesores pueden encontrar formas
alternas de abordar los contenidos del programa, considerando
las necesidades de sus estudiantes y su estilo personal de enseñanza.
3.1.2.
Actividades habituales y continuas
Como
parte de la metodología para la enseñanza, se propone
incorporar una serie de actividades rutinarias. Ello con el fin
de dar confianza en el salón de clases a los alumnos, dar
un sentido de pertenencia al grupo y, al mismo tiempo, hacer más
eficientes los procesos del salón de clases. Las actividades
habituales son aquellas que se efectúan frecuentemente
en el salón de clases, independientemente de cúales
sean los puntos de enseñanza específicos. Hablar
en inglés todo el tiempo durante la clase, formar grupos
o pares a través de procedimientos establecidos, y recurrir
a diccionarios para resolver dudas son todos ejemplos de actividades
habituales. Estas actividades no pueden ser predeterminadas: el
maestro y sus estudiantes deberán construirlas a lo largo
de un ciclo.
Las
actividades continuas, por su parte, son proyectos de mayor longitud
en los que el docente y los alumnos se involucran a fin de extender
el aprendizaje de clase y consolidar el sentido de grupo. Tras
un acuerdo entre el docente y sus alumnos se podría trabajar,
por ejemplo, en la elaboración de un periodico escolar,
en la lectura de un libro en inglés, en la investigación
sobre un tema particular, etcétera. Estas actividades no
estan contempladas dentro del programa, por lo cual se recomienda
reservar tiempo de clase cada semana para el desarrollo de las
mismas.
3.2.
Los materiales
Los
materiales juegan un papel altamente significativo en este programa.
Como se habrá podido inferir de la propuesta metodológica
para la enseñanza, la calidad de los materiales (orales
y escritos) a los que serán expuestos los alumnos tendrán
gran influencia sobre sus producciones. Si bien los textos auténticos
son ideales para el trabajo que se propone, los docentes no siempre
tienen acceso a éstos. Por ello, es esencial que los textos
diseñados con propósitos didácticos reflejan
las características de los textos de la vida real: que
tengan un propósito claro, que estén contextualizados,
y que contengan modelos de lenguaje auténticos.
Adicionalmente,
debe recordarse que la autenticidad de las tareas es igualmente
importante, si no más, que la autenticidad del texto. Si
los estudiantes han de ser participantes exitosos de las prácticas
sociales del lenguaje, es fundamental que se involucren en tareas
que reflejen el mundo real.
3.3.
La evaluación
La
evaluación es un proceso a través del cual todos
los involucrados en la educación -maestros, alumnos, padres
de familia, etcétera- obtienen información sobre
el aprendizaje. La evaluación puede ayudar al alumno a
identificar lo que ha aprendido dentro de un periodo de tiempo
determinado, y aquello en lo que aún necesita trabajar.
Para los docentes, la evaluación puede servir para reflexionar
sobre la propia enseñanza y dar pie a la innovación
de la práctica. Además, la evaluación responde
a la necesidad institucional de acreditar los resultados educativos
y asignar calificaciones a los alumnos dependiendo de la medida
en que hayan alcanzado objetivos particulares.
La
evaluación es un elemento central del currículo,
dado que tiene el poder de afectar los propósitos y la
metodología. En otras palabras, aquello que se evalúa
se convertirá en el centro de atención de maestros
y alumnos, y la manera en que se evalúe determinará
las formas de interacción entre maestro y alumnos en el
salón de clases.
Dadas
las características del objeto de estudio de este programa,
la evaluación deberá concentrarse tanto en los procesos
que se siguen para la interpretación / producción
de textos como en lo productos. De tal forma, la evaluación
no puede ser un evento aislado que ocurre al final de un periodo
de enseñanza. Necesita constituirse en un proceso continuo
a través del cual se recoge información sobre la
enseñanza y el aprendizaje. En las siguientes secciones
se describen algunas de las maneras en que dicha información
puede ser recopilada.
3.3.1.
La evaluación del aprendizaje
Tradicionalmente
los exámenes han sido quizá la única manera
de recoger información para evaluar a los alumnos. Los
exámenes son generalmente herramientas prácticas
y eficientes para reunir datos, pero no son siempre fáciles
de diseñar. Si es necesario emplearlos, el docente puede
hacer uso de exámenes previamente elaborados o puede diseñar
sus propias pruebas. En la segunda situación, los maestros
deben concentrarse en producir exámenes apropiados para
los propósitos de la evaluación (por ejemplo, diagnóstico,
prognóstico, integral / sobre puntos particulares, subjetivo
/ objetivo, etcétera), que sean válidos y confiables,
y que utilicen tipos de ejercicios diferentes y apropiados (por
ejemplo, pregunta-respuesta, verdadero-falso, relacionar columnas,
etcétera).
Ademas
de los exámenes, se pueden utilizar al menos otras cuatro
fuentes para recopilar información sobre el aprendizaje:
a)
La evaluación del docente. Este es un estimado subjetivo
del desempeño del alumno.
b)
La evaluación continua. Este es un proceso en el que
se combinan las calificaciones obtenidas en diversas tareas a
lo largo de un periodo determinado para asignar una calificación
general.
c)
La autoevaluación y la evaluación entre pares.
Consiste en que los alumnos evalúen su propio desempeño
o el de sus compañeros, y para ello utilicen criterios
claramente establecidos y que deberán ser previamente acordados.
d)
Los portafolios. Este es un proceso en que los alumnos recogen
los productos de diversas tareas efectuadas a lo largo de un periodo
dado, y los archivan como evidencia de su desempeño. Es
importante que los alumnos tengan control sobre sus portafolios
y la responsabilidad de decidir qué se incorpora en ellos.
Este
programa sostiene que en la medida en que se varíen las
maneras de recopilar información sobre el aprendizaje,
se podrá tener una visión más clara de los
aprendizajes reales de los alumnos. Cada bloque del programa presenta
sugenrencias para obtenerinfromación sobre el aprendizaje
en formas variadas.
3.3.2.
La evaluación de la enseñanza
Evaluar
la enseñanza es esencial para mejorar los procesos de enseñanza
y aprendizaje. Al igual que con la evaluación del estudiante,
los maestros pueden recopilar información sobre su práctica
docente de diversas fuentes:
a)
Los maestros pueden recibir retroalimentación por parte
de sus estudiantes en maneras más o menos estructuradas
(desde cuestionarios formales hasta charlas informales).
b)
Los maestros pueden obtener información a través
de la reflexión personal sobre su práctica docente,
preferiblemente de una manera estructurada (por ejemplo, grabar
una sesión o anotar los detalles de una clase) que permita
al maestro enfocarse en áreas específicas.
c)
Los maestros pueden recibir retroalimentación por parte
de sus colegas que estén dispuestos a observar algunas
clases, a ser observados y a compartir la retroalimentación
de una manera respetuosa. Un elemento importante de este proceso
es el llegar a acuerdos sobre las áreas que requieren atención
antes de que la observación se lleve a cabo para llegar
a ella con un objetivo claro.
La
evaluación del maestro, como se dijo anteriormente, tiene
la intención de incrementar la calidad de la enseñanza
en beneficio de los estudiantes. Adicionalmente, la evaluación
del maestro puede tener un efecto importante en el desarrollo
personal y profesional del docente.